La imagen de Victoria’s Secret se ha construido tanto en la pasarela como fuera de ella: con supermodelos que marcaron época, rostros nuevos que refrescan el relato y celebridades que amplían el alcance de la marca. En este artículo repaso quiénes son las figuras más relevantes, qué las diferencia y por qué en 2026 el casting ya no se entiende como una lista cerrada de “Angels”. También te dejo claves útiles para interpretar su estilo si te interesan la moda, la lencería y el cuidado personal con una mirada práctica.
Lo esencial para entender este universo en 2026
- La marca ya no gira alrededor de un grupo fijo de Angels; hoy mezcla modelos históricas, nombres nuevos y perfiles cercanos a la cultura pop.
- Adriana Lima, Candice Swanepoel, Gisele Bündchen, Tyra Banks y Heidi Klum siguen siendo referencias inevitables.
- En la etapa actual ganan peso la diversidad, el impacto mediático y la capacidad de funcionar en desfile, campaña y redes.
- Después de años de cambios, el casting se parece más a una búsqueda abierta que a una élite cerrada.
- Si lo que te interesa es el estilo, fíjate en la mezcla de piel luminosa, cabello pulido y lencería pensada como parte de un look completo.
Qué representa hoy ser una modelo ligada a la marca
Yo separaría este tema en dos capas. La primera es la histórica: la modelo que asociamos con alas, espectáculo y una estética muy concreta. La segunda es la actual: una marca que quiere sonar más amplia, más contemporánea y menos dependiente de un canon único. En 2026, Victoria’s Secret trabaja con castings abiertos y con una lógica bastante más flexible que la de sus años más rígidos.
De hecho, la marca reactivó convocatorias públicas para el desfile y llegó a abrir la búsqueda de talento en cuatro centros comerciales de Estados Unidos, con contrato de IMG Models para las seleccionadas. Eso me parece importante porque cambia la conversación: ya no hablamos solo de caras legendarias, sino de un sistema de selección que intenta mezclar aspiración, diversidad y relevancia cultural.
| Tipo de perfil | Qué aporta | Ejemplos | Por qué importa |
|---|---|---|---|
| Angel clásica | Imagen aspiracional, glamour reconocible | Adriana Lima, Candice Swanepoel | Sigue siendo la referencia visual más fuerte para el público |
| Supermodelo histórica | Prestigio y memoria pop | Gisele Bündchen, Tyra Banks, Heidi Klum | Convirtió el desfile en un fenómeno cultural, no solo comercial |
| Rostro de campaña | Conexión comercial y presencia editorial | Hailey Bieber | Amplía el universo de la marca más allá de la pasarela |
| Fichaje inesperado | Renovación y conversación mediática | Emily Ratajkowski, Angel Reese | La marca gana atención porque sale del molde clásico |
La clave está ahí: no todas las figuras cumplen la misma función. Algunas sostienen el legado, otras modernizan la imagen y otras generan conversación justo porque no encajan del todo en el patrón tradicional. Esa mezcla es la que ahora define el relato de la marca, y por eso merece la pena mirar quiénes son las caras que mejor lo explican.

Las caras que mejor resumen la etapa actual
Si yo tuviera que quedarme con unos pocos nombres para entender la etapa reciente, empezaría por Adriana Lima y Candice Swanepoel. La primera sigue siendo una referencia de presencia escénica; la segunda, una de las mejores representaciones de la estética bombshell que tanta huella dejó en la marca. Ambas funcionan porque conservan ese equilibrio entre fuerza visual y continuidad con el imaginario clásico.
- Adriana Lima: sigue siendo uno de los rostros más poderosos de la casa. Su regreso a la conversación de la marca tiene peso porque conecta nostalgia y actualidad sin forzar el gesto.
- Candice Swanepoel: representa mejor que nadie la versión más luminosa y técnica del glamour de Victoria’s Secret. Es el tipo de modelo que hace ver el look “caro” sin exagerarlo.
- Emily Ratajkowski: aporta un perfil híbrido entre celebrity, modelo y figura cultural. Su presencia funciona porque la marca gana alcance fuera del circuito puramente fashion.
- Angel Reese: es un ejemplo claro de cómo el casting se abre a nombres que no vienen de la moda tradicional. Eso da aire nuevo y rompe expectativas de forma deliberada.
- Hailey Bieber: aparece sobre todo como rostro de campaña, no tanto como modelo de desfile, pero es relevante porque muestra cómo la marca usa celebrities para extender su narrativa visual.
- Bella Hadid: quedó muy asociada al regreso del espectáculo en la etapa reciente y representa bien esa mezcla entre alta moda y magnetismo mediático.
Lo interesante es que aquí ya no manda solo la etiqueta de “modelo pura”. La marca mezcla pasarela, cultura pop y redes, y eso cambia la lectura de cada aparición. Para entender por qué sigue teniendo tanto peso, conviene mirar a las mujeres que construyeron su etapa más icónica.
Las supermodelos que hicieron grande la marca
Antes de que se hablara tanto de castings abiertos o de perfiles híbridos, la imagen de la firma se apoyó en nombres que ya eran gigantes de la moda. Yo aquí pondría el foco en Gisele Bündchen, Tyra Banks, Heidi Klum, Naomi Campbell, Adriana Lima, Alessandra Ambrosio y Candice Swanepoel. No son solo “modelos famosas”: son mujeres que ayudaron a convertir un desfile de lencería en un producto cultural reconocible en todo el mundo.
- Gisele Bündchen: elevó la marca con una mezcla de fuerza comercial y aura de supermodelo global. Su presencia sigue siendo un punto de referencia para entender el estándar visual de la época dorada.
- Tyra Banks: aportó energía, personalidad televisiva y una forma de comunicar que iba más allá de la pasarela. Fue una pieza clave para que el show se sintiera como espectáculo.
- Heidi Klum: encarnó muy bien la parte lúdica y luminosa del universo Victoria’s Secret. Su nombre sigue siendo sinónimo de la era en que el desfile era un evento mediático enorme.
- Naomi Campbell: recuerda que la marca también bebía del peso histórico de la alta moda. Tenerla en ese universo ayudó a elevar el prestigio del casting.
- Adriana Lima: representa continuidad. Pocas modelos están tan ligadas a la identidad visual de la casa como ella.
- Alessandra Ambrosio: consolidó la versión más elegante y serena del glamour de la marca, con una presencia muy fácil de reconocer.
- Candice Swanepoel: se convirtió en uno de los rostros más fiables cuando la marca quería sensualidad, técnica y un acabado visual impecable.
Esas figuras no solo vendieron lencería; construyeron un lenguaje visual reconocible al instante. Precisamente por eso conviene distinguir qué papel juega hoy cada rostro dentro de la marca, porque no todas las apariciones significan lo mismo.
Por qué no es lo mismo desfile, campaña y embajadora
Esta diferencia me parece crucial y mucha gente la pasa por alto. Una modelo de desfile no siempre es la misma persona que protagoniza una campaña, y una embajadora puede no pisar nunca la pasarela. En Victoria’s Secret eso importa mucho porque la marca usa cada formato para contar algo distinto: el desfile busca espectáculo; la campaña, deseo y ventas; la embajadora, cercanía y continuidad.
| Formato | Objetivo principal | Qué suele buscar la marca | Ejemplo claro |
|---|---|---|---|
| Desfile | Impacto visual y narrativa de espectáculo | Presencia, seguridad, recorrido escénico | Adriana Lima o Candice Swanepoel |
| Campaña | Vender una idea de estilo y deseo | Imagen aspiracional y buena conexión con el público | Hailey Bieber |
| Embajadora | Dar continuidad y ampliar audiencias | Reconocimiento, credibilidad y capacidad de conversación | Fichajes mediáticos o perfiles híbridos |
Yo lo leo así: cuanto más se difuminan las fronteras entre moda, entretenimiento y redes, más importante es saber en qué contexto aparece cada nombre. Eso evita confundir un movimiento de marketing con una apuesta real de pasarela, y también ayuda a entender qué se puede aprender de su estilo en la vida diaria.
Qué ideas de estilo sí merecen la pena
Si tu interés por este tema tiene que ver con moda y cuidado personal, yo no intentaría copiar el conjunto completo. Lo útil está en los detalles. La estética asociada a Victoria’s Secret suele funcionar por capas: piel luminosa, cabello trabajado, silueta marcada y una sensación general de limpieza visual. No es un look casual; es un look muy pensado.
- Piel bien cuidada: hidratación, uniformidad y un acabado luminoso pesan más que el maquillaje excesivo.
- Cabello con volumen controlado: la famosa imagen “bombshell” no va de pelo perfecto en sentido rígido, sino de movimiento y cuerpo.
- Lencería como parte del outfit: un sujetador bonito o un body bien elegido también puede funcionar bajo una chaqueta, una camisa abierta o un blazer.
- Postura y presencia: en estas modelos la actitud cuenta casi tanto como la prenda.
- Menos saturación, más intención: el look se apoya en pocas decisiones fuertes, no en acumular piezas.
Si te interesa adaptar esta estética a tu armario, quédate con la parte más usable: una base limpia, una prenda protagonista y un trabajo serio de cuidado personal. El resto funciona mejor cuando se ajusta a tu cuerpo y a tu contexto, no al de una pasarela.
Lo que conviene mirar con criterio antes de idealizar la imagen
También conviene decirlo sin rodeos: la imagen de estas modelos está muy construida. Hay estilismo, iluminación, dirección artística, edición y una selección muy estricta de perfiles. Eso no resta mérito al trabajo de las modelos, pero sí significa que el resultado final no es una referencia realista para todo el mundo ni una guía universal de belleza.
Además, aunque la marca haya ampliado su reparto de rostros y hoy muestre más variedad que antes, sigue siendo una propuesta muy curada. La diversidad actual no borra del todo el filtro estético; simplemente lo hace más amplio. Y, desde mi punto de vista, esa es la lectura más honesta: hay más matices, sí, pero sigue habiendo una intención aspiracional muy fuerte.
Lo que yo me quedo al revisar a estas modelos
Si algo deja claro el universo de Victoria’s Secret es que una marca puede vivir durante décadas si sabe actualizar su elenco sin perder sus símbolos más potentes. Las figuras históricas siguen dando prestigio; los fichajes nuevos aportan conversación; y las campañas con celebrities ensanchan el alcance. Esa combinación explica por qué el tema sigue despertando interés en 2026.
Mi lectura final es sencilla: si te interesan estas modelos, no mires solo los nombres. Mira también el papel que cumple cada una, el tipo de belleza que representa y el momento cultural en el que aparece. Ahí es donde se entiende de verdad por qué Victoria’s Secret sigue teniendo tanta fuerza visual, y por qué su repertorio de modelos continúa siendo un termómetro útil de la moda, la fama y la imagen personal.
