Cuando una prenda, un par de zapatos o un producto de belleza se queda fuera de la primera tanda, todavía puede aparecer una oportunidad mejor. ¿Cuándo empiezan las segundas rebajas? En España suelen llegar entre la segunda y la tercera semana de la campaña, aunque cada tienda decide sus propias fechas, descuentos y condiciones.
La segunda ronda suele ofrecer más descuento, pero menos variedad
- Verano suele concentrar las segundas rebajas entre mediados y finales de julio.
- Invierno suele entrar en una fase más agresiva desde mediados de enero.
- No existe una fecha única para todas las tiendas españolas.
- El descuento adicional puede alcanzar aproximadamente entre un 20 % y un 40 % sobre el precio ya rebajado.
- La mejor estrategia es decidir entre precio mínimo o mayor disponibilidad de tallas.

La respuesta corta depende de la temporada y de la tienda
Las segundas rebajas no tienen un día oficial común en todo el país. Desde la liberalización de los periodos promocionales, cada comercio puede elegir cuándo empieza, cuánto dura y qué productos incluye. Por eso, yo tomaría las fechas generales como una orientación y comprobaría siempre la sección de rebajas de la tienda concreta.
| Campaña | Primera fase habitual | Segunda fase orientativa | Qué suele ocurrir |
|---|---|---|---|
| Rebajas de verano | Finales de junio o primeros días de julio | Entre mediados y finales de julio | Más descuento y menos tallas |
| Rebajas de invierno | Después del 6 de enero | Desde mediados de enero | Precios más bajos y más artículos agotados |
La diferencia entre una fase y otra suele ser sencilla. En la primera todavía hay una selección razonable de colores y tallas; en la segunda aparecen los precios más interesantes, pero también aumenta el riesgo de encontrar solo unidades sueltas. No hay una fecha perfecta para todo, sino una fecha adecuada para cada tipo de compra.
Cuándo suelen arrancar las segundas rebajas de verano
En la campaña estival, muchas marcas comienzan sus descuentos a finales de junio o alrededor del 1 de julio. Tras dos o tres semanas, revisan el stock y aplican nuevas reducciones a las prendas que quieren retirar antes de la llegada de la colección de otoño.
Como referencia concreta, El Corte Inglés programó en 2026 su segunda fase del 9 al 29 de julio, con descuentos adicionales en moda, calzado y otros departamentos. Ese calendario sirve para entender el momento habitual, pero no significa que Zara, Mango, H&M, Primor o una tienda local tengan que seguir exactamente las mismas fechas.
También es frecuente que las rebajas lleguen antes a la aplicación o a la web que a los establecimientos físicos. Mi recomendación es revisar la tienda online a primera hora y comprobar si el descuento se aplica automáticamente o mediante un código. Algunas marcas modifican el precio sin anunciar una campaña separada de “segundas rebajas”.
Y en las rebajas de invierno de enero
Las rebajas de invierno suelen comenzar justo después del Día de Reyes. En 2026, varias grandes cadenas iniciaron la campaña el 7 de enero, aunque algunas adelantaron la venta online al día anterior o activaron promociones privadas durante los primeros días del mes.
La segunda ronda suele aparecer a mediados de enero y puede prolongarse hasta finales de mes o febrero. No siempre se presenta con ese nombre. A veces se identifica como “últimas tallas”, “precio especial” o “descuento adicional”, aunque el efecto para el comprador es parecido.
En esta temporada, yo esperaría a la segunda fase para comprar básicos de invierno sin prisa, como jerséis, abrigos o botas en colores fáciles de combinar. Para prendas muy demandadas o tallas habituales, esperar demasiado puede significar que el ahorro sea mayor, pero que el producto desaparezca.
Qué cambia realmente en los precios y en el stock
Una segunda rebaja no siempre significa que se reste el mismo porcentaje sobre el precio original. Muchas tiendas aplican un descuento adicional sobre el precio que ya estaba reducido. Por ejemplo, una chaqueta de 80 euros con un 30 % de descuento cuesta 56 euros; si después recibe otro 20 % sobre esos 56 euros, el precio final será de 44,80 euros, no de 40 euros.
Esta diferencia se conoce como descuento acumulado. En términos reales, el artículo del ejemplo termina con un ahorro del 44 % sobre el precio inicial. Leer bien la etiqueta evita creer que dos porcentajes se suman directamente.
Los descuentos más intensos suelen concentrarse en prendas de temporada, colores menos vendidos, calzado con pocas unidades y accesorios. En moda y belleza pueden verse reducciones finales del 50 % o más, pero no conviene asumir que todos los artículos alcanzarán ese nivel.
El intercambio es claro. Esperar mejora el precio, pero empeora la elección. Si ya tienes localizada una talla concreta, un modelo básico o un producto que necesitas para una fecha determinada, comprar en la primera fase puede ser más sensato que perseguir una rebaja hipotética.
Cómo comprar bien sin confundir rebaja con ganga
Antes de pagar, comparo el precio actual con el historial reciente del producto y reviso las condiciones de devolución. El Centro Europeo del Consumidor en España recuerda que el precio anterior debe corresponder al importe más bajo aplicado durante los 30 días previos, no a una cifra inflada para aparentar un descuento mayor.
- Comprueba que el precio anterior y el rebajado aparecen con claridad.
- Revisa gastos de envío, plazos de entrega y posibles costes de devolución.
- En compras online dispones, por regla general, de 14 días naturales para desistir, salvo excepciones.
- En una tienda física, la devolución por cambio de opinión depende de la política del establecimiento.
- La garantía legal no desaparece porque el artículo esté rebajado. Para productos nuevos, la garantía mínima general es de 3 años.
También evitaría comprar solo porque aparece una cuenta atrás o quedan “dos unidades”. Las técnicas de urgencia pueden empujar a una decisión impulsiva. Mi regla es sencilla: si no lo compraría a ese precio sin el cartel rojo, probablemente tampoco es una buena compra en segundas rebajas.
Qué productos compensa esperar a la segunda fase
Esperar suele tener más sentido en artículos donde el color, el estampado o la tendencia pesan mucho. Una camisa de temporada, un bolso llamativo o unas sandalias especiales pueden bajar bastante de precio cuando queda poco tiempo para venderlos.
En cambio, soy más prudente con las prendas básicas, los abrigos de tallas frecuentes y el calzado cómodo. Son productos que se agotan con facilidad y cuya utilidad puede compensar pagar un poco más. En cuidado personal, conviene revisar además la fecha de caducidad, el estado del envase y si el producto ha sido manipulado.
| Producto | ¿Esperar? | Motivo |
|---|---|---|
| Prenda de tendencia | Sí, si no tienes prisa | Puede recibir una reducción fuerte al final de temporada |
| Calzado básico | Solo si hay varias tallas | Las tallas más comunes desaparecen pronto |
| Abrigo o jersey neutro | Depende del stock | El precio baja, pero la elección se reduce |
| Cosmética y perfumes | Revisar antes de comprar | Hay que comprobar envase, condiciones y caducidad |
La mejor fecha depende de lo que quieras conservar
Si buscas el precio más bajo y aceptas elegir entre pocas opciones, las segundas rebajas suelen ser el mejor momento, sobre todo desde mediados de julio en verano y desde mediados de enero en invierno. Si necesitas una talla, un color o un modelo concreto, yo compraría antes y consideraría la diferencia como el coste de tener más elección.
En 2026, la pauta vuelve a ser la misma: no existe un calendario único, pero sí una ventana bastante clara para encontrar descuentos más profundos. Revisar la tienda, comparar el precio real y comprar con una lista concreta suele ahorrar más que esperar al último cartel de oferta.
